martes, 13 de febrero de 2018


Nunca te había besado tanto como hasta ahora,
nunca;
nunca mis labios habían tocado el cielo
como hasta siempre,

Nunca;

Nunca mis pensamientos llegaron tan lejos
y tan cerca;
como aquella galaxia tan plena de vida!

Siempre;

Nunca le había sonreído a la vida como aquella noche en plena
sinfonía con la Luna

Nunca he llorado tanto como la lluvia en pleno invierno

Y hoy,
mis manos acarician la piel del nuevo día
y me levanto como siempre
pero diferente
y mis pies tocan el suelo y navegan la tierra,

sombra, sombras,
silencio, silencios
mi voz, tu voz
somos eso,
voces que rondan en palabras clandestinas
dichas, no dichas

Y ahora me despido,
el agua de la ducha me trae a esta, mi otra realidad

Tengo sed

Tengo sed
del medio día capullo de sol

Mi sed no es cualquiera
Mi sed viene de tiempos milenarios
otras voces
otros cantos

Susurros en la noche
-la memoria jamas existió-

Tengo sed por amarte tanto-dije
tengo sed de amarte tanto- grita la montaña

Y nuestras voces se encontraron
y se mezclaron
y se abrazaron,
y se acariciaron y se hicieron uno,

Como un cuerpo

Nuestras voces
como un medio día
capullo en sol

(Bolivia, caminante, enero del 2018)